Se estima que proviene de Medio Oriente, y de la zona de Shiraz, ciudad de la antigua Persia. Su plantación en la región del Ródano, en Francia, data del tiempo de los romanos. Fue introducido a mitad del siglo XIX en Australia y explica la fuerte presencia australiana en este cepaje. En la Argentina creció muchísimo su plantación en los últimos diez años por ser una uva muy bien adaptada al clima caluroso de las provincias. Se lo llamó equivocadamente balsamina durante tiempo. Es un vino amplio, muy suave en boca, con aromas fuertes a especias y cueros. Con tiempo se va mejorando para dar un vino con mucha personalidad.
De origen Francés, se la encuentra principalmente en el Valle del Rodano formando parte de grandes vinos de corte como L´Hermitage, Chateauneuf du Pape, Cote Rotie.
Dan vinos muy vigorosos, sólidos, ricos en taninos y de larga conservación por lo que le sienta muy bien la crianza en madera y añejamiento en botella. Sus aromas intensos nos recuerdan a frutas rojas, especias y cuero.
Al igual que el Malbec en Argentina, el Syrah o Shiraz se ha adaptado muy bien en Australia, dando excelentes vinos varietales y bivarietales (blend con Cabernet Sauvignon)
En Argentina esta variedad ofrece un futuro prometedor en la provincia de San Juan.
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