Es la segunda provincia productora y su vitivinicultura se desarrolla principalmente en el Valle del Tullum y, en menor proporción, en los valles de Zonda y Ullum, a ambos lados del río San Juan.
El clima de la provincia es muy seco y para el riego de los viñedos se utiliza agua de los ríos San Juan y Jáchal.
Otros viñedos están ubicados en valles más altos, como Calingasta, Íglesias y Jáchal, a 1.165 metros sobre el nivel del mar.
Los suelos a lo largo del lado izquierdo del río San Juan son pedregosos, con arcilla y arena, lo que los habilita para el cultivo de la vid. Del margen derecho, los suelos son más fértiles, arenosos y poco profundos.
La provincia de San Juan es conocida históricamente como fuerte productora de vinos blancos de mesa, vinos generosos tipo jerez-oporto, y hasta destilados tipo cognac, pero en el último lustro amplió su campo de acción y desarrolló una viticultura y una enología dignas de tener en cuenta.
Una generación joven de viñateros y bodegueros se lanzó desprejuiciadamente a la larga tarea de hacer buenos vinos finos, incluso tintos, que están resultando de una fuerza y calidad inesperadas.
El manejo inteligente y profesional de tierras y riego, combinado con retoños seleccionados de los varietales más adaptables al "terroir" de los valles de San Juan, está dando sus frutos, visibles comercial-mente, tanto en el mercado interno como en el internacional.
San Juan tiene una larga tradición como el mejor productor de uvas de mesa y pasas de la Argentina y de ahí viene un excelente cono-cimiento del manejo agrario de los cultivos.
La sanidad natural intrínseca, tierras vírgenes o poco explotadas y la ausencia del granizo garantizan una base productora importante.
El varietal que se perfila como líder en la elaboración de vinos finos tintos es el Syrah, acompañado por la Bonarda y eventualmente la Barbera.
Bodegas de larga tradición y alta tecnología como Graffigna y Peñaflor han piloteado el desarrollo tanto técnico como comercial, seguidos hoy, en día por coquetas bodegas boutique y avanzados viñateros que hacen elaborar sus uvas, pero con control propio, en bodegas de terceros.
Las principales zonas de producción se encuentran en los valles de Tulum, del Zonda y de Ullum, situados al sur de la provincia, con la capital provincial localizada más o menos al centro de estas. |