Vinos y bodegas en Argentina
Buscar en el sitio
Información general del país
Vinos argentinos
 
 
  Introducción
  Historia del vino
  Reg. de producción
  Salta
  Catamarca
  La Rioja
  San Juan
  Córdoba
   Mendoza
  Río Negro
  Neuquén
  Tipos de Vino
  Varietales en Argentina
  Cabernet Sauvignon
  Malbec
  Syrah
  Tempranillo
  Merlot
  Pinot Noir
  Otras variedades
  Chardonay
  Torrontés
  Sauvignon Blanc
  Semillón
  Riesling
  Viognier
  Otros varietales
  Bodegas Boutique
  Vinos de Autor
  Comprar el vino
  Servir el vino
  Catar el vino
   Campos de Golf
   Pistas de Esquí
   Tursimo Rural
   El Tango  
   Trenes Turísticos
   Edificios Jesuitas
   Parques Nacionales
 
   4 x 4
   Actividades Aereas
   Actividades Náuticas
   Cabalgatas
   Caminatas 
   Caza
   Pesca
   Montañismo
   Mountain Bike
   Parapente
   Rafting
   Sauna-Spa
   Trekking
 
   Capital Federal
   Buenos Aires
   Córdoba
   Santa Fé
   San Luis 
   Santiago del Estero
   Mendoza
   San Juan
   La Rioja
   Entre Ríos
   Corrientes
   Misiones
   Formosa
   Chaco
   Jujuy
   Salta
   Catamarca
   Tucumán
   La Pampa
   Chubut
   Neuquén
   Río Negro
   Santa Cruz
   Tierra del Fuego
 

Regiones vitivinícolas argentinas

 

 

 

 

 

 

 

 
Las regiones productoras
 

La Argentina tiene 210.000 hectáreas plantadas con uva para elaborar vino, repartidas en distintas regiones productoras: Mendoza (70%), San Juan (22%), Río Negro (3%), Salta, La Rioja , Catamarca y Córdoba. A ellas aspira a sumarse en el futuro Chubut, donde ya se están desarrollando viñedos.

Todas estas provincias, excepto Córdoba, se extienden sobre 1.700 kilómetros a lo largo de la Cordillera de los Andes, entre los 22° y 42° de latitud. Junto a Río Negro hay que incluir a Neuquén, donde existen plantaciones nuevas.
El clima de las regiones productoras es semidesértico, con muy pocas lluvias durante el año, como por ejemplo Salta, con un promedio anual de 200 milímetros , o Mendoza, con 250 milímetros .
Esta aridez es causada fundamentalmente por la distancia que las separa del Océano Atlántico y porque la Cordillera de los Andes actúa como barrera impidiendo la llegada de vientos húmedos del Pacífico. Como consecuencia de ese clima, todos los viñedos necesitan ser irrigados, y para ello tradicionalmente se utiliza agua de deshielo de la Cordillera , que es transportada hasta los viñedos por un sistema de canales y acequias.

Por tratarse de un bien escaso y vital para las provincias productoras, existen derechos de riego y un control estricto sobre el uso del agua. De acuerdo con la superficie del viñedo, la propiedad tendrá derecho a una determinada cantidad de agua, distribuida en turnos prefijados. Las propiedades que no tienen derecho de riego deben recurrir a la búsqueda de agua mediante pozos, variante que está reglamentada para mantener controlada la explotación de las napas subterráneas. El agua, según las regiones, se encuentra a una profundidad que oscila entre los 130 y los 300 metros .

 

Un clima generoso

 

Otra característica general de las regiones productoras es la condición de mediterraneidad de su clima, por lo que la amplitud térmica, es decir, la diferencia de temperatura entre el día y la noche en los valores máximos y mínimos, es muy importante, lo que favorece la formación de buenos aromas en los vinos.
Este clima generoso, con sol abundante y lluvias escasas, tiene como consecuencia que los años son muy parejos, a diferencia de lo que sucede en Europa, donde la prohibición de regar hace que el viñatero dependa del sol y la lluvia, lo que condiciona la calidad de las cosechas, que pueden variar mucho según los años.
En la Argentina todas las cosechas son buenas y solamente lluvias excepcionales pueden eventualmente alterar esta calidad, como sucedió en 1998 con el fenómeno del Niño, que provocó intensas precipitaciones en Mendoza.
Otra consecuencia de este clima seco es la ausencia de enfermedades provocadas justamente por la lluvia y la humedad. En Francia se deben realizar hasta quince tratamientos preventivos durante el año contra las enfermedades, mientras que en Argentina apenas uno o dos.

 

Las regiones, de norte a sur

 

En la Argentina hemos considerado nueve provincias como regiones aptas para la producción de vinos a escala comercial: Salta, La Rioja , Catamarca, San Juan, Córdoba, Río Negro, Neuquén y Chubut.
Por la importancia de la producción en la provincia de Mendoza, esta ha sido dividida en cinco zonas: Norte, Este, Alto Río Mendoza y Valle de Uco al norte de la provincia, además de la zona Centro-Sur.
En la Argentina , dentro de las diferentes regiones que permiten el cultivo de la vid, la conjunción del clima, suelo y altura, sumado a la experiencia del hombre, han desarrollado la producción de vinos de una excelente calidad.

   

Uvas Blancas

Uvas Tintas

Uvas Rosadas

Mendoza

Mendoza

Mendoza

San Juan

San Juan

San Juan

La Rioja

Río Negro

Catamarca

Río Negro

La Rioja

La Rioja

Salta

Salta

Río Negro

Catamarca

Catamarca

Salta

Neuquén

Neuquén

Neuquén