Es el más conocido en el mundo. Originario de la Bourgogne , en Francia, da vinos de muy buena calidad y su planta se adaptó a todas las regiones. Sus características aromáticas son cítricos, miel, manteca fresca y a veces notas florales como el acacia. Todo depende de si el Chardonnay creció en zonas más o menos frías y de como está el subsuelo. Las mejores zonas para su cultivo se encuentran en Tupungato, Maipú, Agrelo y San Rafael, en Mendoza, pero también en el Alto Valle de Río Negro. Es el que más variaciones tendrá en su gusto final.
Es la variedad blanca más apreciada en el mundo . Originaria de la Borgoña (Francia) se ha adaptado con buenos resultados en lugares muy distintos, desde los climas fríos de la Champagne hasta los más cálidos de Australia.
En los climas fríos predominan las notas frutales como la manzana y piña, en las regiones con clima más cálido sobresalen los aromas a frutas tropicales. Interviene en la composición de los mejores vinos espumantes del mundo. Son vinos que suelen aceptar de buen grado una fermentación y crianza en roble y en este caso pueden aparecer aromas a vainilla, miel y manteca.
Gracias a la versatilidad de esta cepa y a los diferentes climas de las zonas vitivinícolas, en Argentina podemos encontrar este vino en todas sus formas , desde los frescos y livianos, hasta los más complejos de guarda. |