Por su vegetación la provincia de Tucumán es conocida como el Jardín de la República. Su conformación es de selva basal y selva de mirtáceas. Como las precipitaciones llegan a las cumbres de mayor altura, pero tienden a decrecer en los valles inferiores, la vegetación traza una franja longitudinal de 50 kilómetros de ancho que muchas veces invade las quebradas, donde la humedad acumulada alimenta una selva de grandes proporciones.
Entre 450 y 900 msnm las laderas están cubiertas por bosques de palos amarillos, lapachos rosados, pacarás, cedros tucumanos, talas gateadores y otras especies. Bajo la protección de estos árboles crecen helechos, begonias y las llamadas caña brava, llegando a superar los seis metros de altura, suele dificultar el paso y sólo con la ayuda de machetes puede hacerse camino. A partir de los 900 m. y hasta una altura de 1.300, aparecen los colosos de la selva mirtácea. Es el dominio de los gigantescos horcomolles, laureles, robles, nogales, cochuchos, cedros horcomatos, horcocebiles y otras especies. Por encima de los 1500 metros la vegetación comienza a no ser abundante, predominan los pastos duros, algunas gramíneas y cactáceas que sólo reciben la humedad de las heladas. En las regiones llanas del este hay bosquecillos de guayacanes, cinacinas, mistoles, viscos, chañares y quebrachos colorados y blancos. |