Estas son salidas aptas para todo público, y no se necesita entrenamiento. Si elegís una salida en bici, vas a necesitar un entrenamiento mínimo.
La plaza de Villa Ventana es el punto de encuentro. De allí se parte en vehículo hasta el comienzo de la senda. El trekking es muy liviano, se pasa por piletones naturales aptos para algún chapuzón, y verás un paisaje de pastizales dorados y serranías de piedra.
La Fuente del Bautismo es el premio después de unas horas de caminata., y la opción para los inquietos es el ascenso al cerro Tres Picos, clásico de Sierra de la Ventana.
La Fuente del Bautismo es un lugar extraño, pero atractivo. Es como si alguien le hubiera hecho un tajo a la sierra y dejó que el agua cayera hasta un primer piletón, y luego hacia otra fuente. La gente que habitaba la zona dice que le llamaban así porque allí llevaban a los indios a bautizarse. Y como yo conozco cada rincón de estas sierras, pasé por allí cientos de veces.
Quienes vengan a Ventana tendrán, además de la Fuente del Bautismo, que estuvo cerrada al turismo por varios años y la acaban de reabrir, otros miles de rincones bellísimos.
Un ejemplo es el Hueco de los Aviones, debajo del cerro Napostá, llamado así porque allí se estrellaron dos aeronaves a principios del siglo veinte.
Como equipo sólo cargá con un poco de agua, calzado cómodo (no sandalias) y ropa fresca; en otoño también un polar. |