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En la formación musical de tango, encontramos múltiples influencias: la milonga pampeana y los aires criollos bonaerenses, que le otorgan un componente campesino; la milonga montevideana y los ritmos negros; la habanera y el tanguillo español y la música traída a tierras rioplatenses por los inmigrantes llegados a fines del siglo XIX.

 

Orquesta Típica : Su formación
 

Los primitivos conjuntos en la interpretación del tango se componían únicamente de guitarra, violín y flauta; también, aunque en menor medida, mandolín, arpa, concertina y armónica.

Luego los conjuntos fueron evolucionando y se introdujo el bandoneón desplazando a la flauta, y así este instrumento fue apropiándose de los elencos interpretativos del cancionero porteño hasta convertirse en la expresión más característica de la verdadera esencia y ritmo del tango al que le dio más sonoridad, melodía y lentitud.

El piano, por su parte, entró a desalojar a la guitarra en razón de su más amplia y variada elocuencia musical, como instrumento fundamental en el sostenimiento del ritmo tanguero, lo que definitivamente mejoró la estructura sonora y la calidad de los conjuntos.

Estos instrumentos: violín, bandoneón y piano, terminaron por constituir la formación típica de la orquesta de la música porteña.

El perfeccionamiento exigió que los conjuntos orquestales comenzaran a ser ampliados, así, la formación modelo de la orquesta típica fue de seis integrantes con dos bandoneones, dos violines, contrabajo y piano Más adelante, contaron con tres o cuatro bandoneones e igual número de violines; y después con un cantor, y luego con dos cantores, y así quedó fijada la estructura de la orquesta típica hasta llegar a los once ejecutantes, habituales desde los años 40.

 

Evolución del Tango

 

En la etapa precursora, que transcurre desde 1880 hasta los inicios del siglo XX , los tangos surgían de solistas improvisados. Las composiciones no se pasaban al pentagrama dado que sus autores, en gran parte anónimos, desconocían la técnica musical por ser generalmente músicos que tocaban "de oído" y amaban el tango por ser la música que simbolizaba su propia condición. Los músicos, en su gran mayoría de clase trabajadora, sólo sabían algunas piezas de memoria y para no aburrir al público, las repetían de lugar en lugar: fiestas familiares y barriales, casas de baile, prostíbulos y cafés. Los tangos fundamentalmente eran de carácter instrumental, es decir, sin letra o en caso de tenerla sin estar vocalizada, aunque en algunas oportunidades se agregaban letras ocasionales que no trascendieron.

La época de la denominada Guardia Vieja transcurrió de 1900 hasta 1920. El tango comenzó a constituirse como tal y sus creadores intuitivos no sólo impusieron una modalidad sino que, además, la divulgaron por el mundo entero. Surgieron destacados músicos, compositores y directores de orquesta, fundamentales que hasta hoy son interpretados: Angel Villoldo, Rosendo Mendizábal, Eduardo Arolas "el Tigre del Bandoneón", Vicente Greco y Juan Maglio "Pacho".

Otros nombres mayores predominaron en la época de transición, creadores de la orquesta típica: el violinista Francisco "Pirincho" Canaro , cuyo estilo interpretativo brindaba un ritmo rápido, marcado, influenciado por la milonga, para bailar rápido y con figuras intrincadas; y el pianista Roberto Firpo, que privilegiaba la melodía haciendo la pieza más agradable al oído, fácil de bailar, con buen ritmo marcado aunque más lento y facilitaba las posibilidades sonoras del cantor.

Luego de la transición quedó abierto el camino al período conocido como la Guardia Nueva , que va de 1920 a 1940, de gran importancia para el tango en cuanto a su creación musical y poética, interpretación y ejecución. Se caracterizó por aportar al tango aires renovadores que determinaron las primeras diferencias estilísticas con la corriente tradicional. Con estos músicos, ya profesionales, de gran capacidad y calidad, la música se volvió más refinada y elaborada. Los evolucionistas impulsaron un compás mucho más firme, le dieron al arreglo un papel protagónico y alentaron la aparición de solistas virtuosos con sólida formación musical. La orquesta dejó así de ser una masa compacta para convertirse en una agrupación de músicos cuyo ensamble, no les impedía destacar las habilidades y virtuosismos individuales. Se destacan entre ellos: De Caro, Troilo, Pugliese, Maderna, Tanturi, Caló, Basso, Rotundo, Gobbi (h), Francini-Pontier, Fresedo y D´Agostino.

Con Julio De Caro el tango dejó de escribirse en 2 por 4 y comenzó a ser escrito en 4 por 8. El baile mismo se hizo más lento, casi caminado, adecuándose a su ritmo melódico y arrastrado. Dio inicio a la llamada "Escuela Decareana" consistente básicamente en "embellecer la melodía" por medio del acompañamiento armonizado del piano, los fraseos y las variaciones de los bandoneones, los contracantos del violín tejiendo melodías de agradable contraste con el tema central y los solos de piano y bandoneones, expresados con una riqueza artística y sonora hasta entonces desconocida. Osvaldo Fresedo, "El Pibe de la Paternal ", pertenece a otra escuela evolucionista, una corriente "conservadora" asentada en esquemas instrumentales de la Guardia Vieja. Influenciado por el jazz, este bandoneonista introdujo nuevos instrumentos en la orquesta: arpa, vibrafón y batería.

Por su parte, Juan D'Arienzo, llamado "El Rey del Compás", retomó las características de la Guardia Vieja , ejecutando un tango más veloz y picado, con un ritmo contagioso que llamaba a bailar, gracias a lo cual el tango recupero su alegría inicial. Los instrumentos tocaban al unísono, sólo se podía distinguir algún compás suelto del piano conductor o algún contracanto del violín.
Anibal Troilo "Pichuco" pese a su gran vigencia es el símbolo del tango en los '40, la Edad de Oro del tango. Fue un auténtico evolucionista en el tango y sus obras como compositor hoy son clásicos: "Sur", "Garúa", "Barrio de Tango", "Responso". Sin perder el ritmo bailable, destacó la importancia de la melodía cuidando la elección de las letras, gracias a que se valió de los mejores poetas en sus composiciones, de muchos de los mayores cantores para interpretarlas (Fiorentino, Marino, Ruiz, Rivero, Rufino, Goyeneche) y de músicos evolucionistas fundamentales para ejecutarlas (Piazzolla, Stampone, Basso, Agri, por solo nombrar algunos).

 

Diferencias entre tango y milonga

 

Las diferencias entre la milonga y el tango varían según se considere la milonga antigua o la moderna, musicalmente hablando. La milonga primitiva posee una diferencia melódica con el tango que la hacía distinguible perfectamente por su ambigua estructura: los tango-milonga. Las nuevas milongas son tangos más acelerados y en dos por cuatro. La primitiva milonga era sólo de dos frases (cuatro compases) que al repetirse textualmente una vez, cubrían los cuatro versos de cada estrofa. Luego surge la milonga de cuatro frases distintas (ocho compases.) Tenía ella una música más zandunguera, menos seria, más movida que la del cantar por cifra. Con aire de habanera la difunden los organillos. Antes, la guitarra era su instrumento. Según se decía, a fines del siglo XIX la misma música de la milonga que acompañaba al baile de pareja abrazada, era también payada de contrapunto y canción criolla que competía con el estilo y con la cifra. Esto significa que en 1880, el payador legendario se había transformado en milonguero, aunque seguía siendo el trovero que había cambiado el contenido de sus cantos.

 

Gardel y el Tango Canción

 

En aquella memorable actuación de 1917 cuando Carlos Gardel interpretó "Mi noche triste", con letra de Pascual Contursi y música de Samuel Castriota, surgieron dos fenómenos que cambiarían para siempre la historia del tango: apareció el nombre que habría de convertirse en mito y sinónimo del tango en todo el mundo y junto con él nació la modalidad de letras argumentadas en el tango, a la que se llamo tango-canción. Dentro de este estilo, en esos años se llegó a un punto muy importante con la creación de "Milonguita" tango con música de Enrique Delfino y letra de Samuel Linning .

Gracias a este nuevo modo de composición cambió la estructura literaria de lo que hasta ese momento se cantaba como tango, los versos adquirieron tanta importancia como la música, ganando un tono dramático, nostálgico y un matiz sentimental, al mostrar que el "guapo" se lamenta, sufre y también llora por amor. El tango con canto tiene versos que le otorgan un argumento muy breve, y el letrista debe ajustarse para desarrollar y culminar su trama, a los pocos minutos que dura la composición.

Desde el éxito de "Mi noche triste", Gardel fue incrementando su repertorio de tangos y dejando de lado las canciones criollas que venía interpretando hasta ese momento. "El Morocho del Abasto" supo destacarse por su talento dúctil de intérprete, su gran memoria musical y su impecable línea de canto. El "Zorzal Criollo", cantor, actor y compositor, trabajó en cine, varietés, revistas y radio; compuso música de tangos como: "Mi Buenos Aires querido", "Mano a mano", "Volvió una noche", "Sus ojos se cerraron","Tomo y obligo" y no sólo triunfó en Argentina, sino que también llevó al tango por el mundo, con gran suceso, hasta que en una de sus giras por Latinoamérica sufrió el accidente aéreo que le costó la vida en 1935. A partir de ese momento nació el mito de Gardel, quien "cada día canta mejor".

 

Piazzolla y el Nuevo Tango

 

Este músico marplatense que recorrió prácticamente todo el mundo con su embriagadora música solía decir que "el tango ya no existe". Probablemente por eso se dedicó a reinventarlo de la mejor manera posible: poniéndole su firma, ese estilo propio que Nadia Boulanger le descubrió en París y que desde allí lo marcó para siempre. Piazzolla viajó desde Mar del Plata a Nueva York, de ahí a Buenos Aires y luego a Paris; y así fue y vino por Europa, Estados Unidos, Latinoamérica, pasando por cabarets y por la orquesta de Troilo, tocando con Gardel y escribiendo para músicos de jazz contemporáneos. Sus composiciones más famosas son: "Adios Nonino", "Tango Ballet", "Balada para un loco", "Libertango", "Buenos Aires hora cero" y "Luz y sombra", entre otras. Luego de ganar el Primer Premio de Composición en Francia, por lo cual el gobierno francés le otorgó una beca para estudiar con Boulanger en la Ciudad Luz , el compositor descubrió y valorizó su propio estilo, esa fusión instrumental armónica entre la nostalgia de la bohemia tanguera y el clásico encanto europeo. Hasta ese momento venía escribiendo sinfonías, oberturas, conciertos para piano, música de cámara y sonatas. Piazzolla definía su música como "de cámara, popular, derivada del tango (...) con mil vueltas". Tras ese período francés, Astor formó El Octeto de Buenos Aires y la Orquesta de Cuerdas, por lo que fue boicoteado por las críticas y otra vez abandonó la Argentina por un par de años, para volver luego y formar un quinteto con el que dio unos conciertos, grabó unos discos y recorrió varias veces el país, Brasil y los Estados Unidos. En 1969 la "Balada para un Loco" se transformó en un enorme éxito mundial. Fue a través de este género más comercial, que logró un acercamiento con el gran público. Sus seguidores, hasta entonces integrado por un grupo reducido de entendidos, fueron cada vez más numerosos. Cosechó entonces los más cálidos éxitos en América Latina, grabando más de cincuenta bandas sonoras de films y recibiendo la atención y las demandas de famosos músicos de jazz, que lo convocaban para trabajar en conjunto. En sus últimos años, Piazzolla prefirió presentarse en los conciertos alrededor del mundo como solista acompañado por una orquesta sinfónica. Piazzolla murió en 1990, en Buenos Aires. Sin embargo, día a día su genio permanece, se acrecienta y sus obras se reeditan tomando nuevas formas y magnitudes, cosechando éxitos y aplausos alrededor del mundo, llevando su sello impreso, su espíritu indeleble en cada nota.
 
Horacio Salgán
 
Cuando Astor Piazzolla escuchó a este músico por primera vez confesó que dejaría el tango porque nunca podría arreglar como Salgán. La carrera de este compositor comenzó a los 16 años, tocando en un cine de Villa del Parque. Luego tocó en varias formaciones, hasta que en 1944 formó su primera orquesta, en la que participó como cantante Edmundo Rivero. Luego de disolverse sus dos primeras orquestas, por desacuerdos con las compañías discográficas, Salgán se reunió con el guitarrista Ubaldo de Lío, con quien formó una dupla exitosa ya que Salgán poseía un sonido bastante influenciado por las armonías de jazz, con un golpe brillante e inconfundible, que sumado a la guitarra eléctrica de De Lío, convirtió a este dúo en único. En 1960 se formó el mítico Quinteto Real, formado por Salgán, Pedro Laurenz, Enrique Mario Francini y Rafael Ferro. Este quinteto pasó luego a llamarse "Nuevo Quinteto Real" cuando Leopoldo Federico reemplazó al desaparecido Pedro Laurenz. También por este quinteto han pasado grandes figuras, como Antonio Agri y Quicho Díaz, entre otros. Cabe destacar entre sus composiciones, las de "A Fuego Lento", " La Llamó Silbando ", y "Don Agustín Bardi", entre otras.
 
El Bandoneón
 
El bandoneón y el tango son casi una dupla inseparable, una pareja ideal, dos caras de una misma moneda. Desde las canciones dedicadas al instrumento hasta las opiniones de expertos, es indiscutible la arraigada ligazón que se ha establecido a partir de la llegada del "fueye" a nuestro país, entre él y la música que lo acunó, incorporándolo inmediatamente.

Si bien hay diversas versiones acerca del nacimiento del bandonéon, la más fuerte cuenta que su invención estuvo a cargo del alemán Heinrich Band (originario de Hamburgo) en el año 1835. El instrumento de viento, compuesto por un fuelle, con caja de madera y un teclado de cuarenta y cuatro botones, fue creado en principio con el objetivo de alegrar a los campesinos bávaros y además, para suplantar al órgano, aunque manteniendo su solemnidad, en las misas de campaña. El bandonéon entonces, cumplió en un primer momento una función más cercana a lo sacro que a lo artístico, por eso algunos lo comparan al armonio. La primera denominación -band-union- derivó naturalmente del apellido de su creador y de, aparentemente, una suerte de cooperativa encargada de solventar su fabricación. Sus siguientes nombres fueron bandonión, bandolión, bandoleón, mandolín y mandoleón.

Los primeros ejemplares llegaron aquí a fines del siglo XIX, hacia 1870 se presume. Las versiones acerca de su llegada también varían: aparentemente fue introducido por un marinero de nacionalidad alemana (aunque hay también quienes indican que podría ser inglés o brasileño). Algunos aseguran que fue José Santa Cruz, uno de los soldados de Mitre, que regresaba victorioso de la guerra de la Triple Alianza , el que primero ejecutó el instrumento, ya que lo habría obtenido en un trueque por ropas y vituallas hecho con un tripulante rubio de un carguero alemán amarrado al Riachuelo.

La pregunta obligada sería porqué el bandoneón fracasó en su tierra natal y tuvo, en cambio, tan favorable recibimiento en estos pagos. Una posible respuesta sería que "un instrumento nuevo como éste estaba destinado a fracasar en un pueblo viejo", y fue este pueblo joven y turbulento quien le inyectó un corazón a la pequeña caja de madera, convirtiéndola en el portavoz sonoro del tango, en su propia alma.

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