Hacia el norte de la provincia existen montes con diversas especies, en cambio en el sur se destacan las llanuras herbáceas.
Sobre las faldas occidentales, el bosque serrano tiene mayor altura y cantidad de especies. Igualmente sucede en las quebradas. Hasta los 1400 metros, se distinguen algarrobos blanco y negro, chañares, talas y molles de beber y curtir. Entre los arbustos, se pueden nombrar al garabato, espinillo y diversas hierbas de diferentes tonos y formas. Más allá de esa altura, existen prados de hierbas altas y peperinas, claveles del aire y tabaquillos. En las planicies, las especies son las mismas, pero más bajas y de menor porte. Hacia el noreste, esta vegetación va desapareciendo, aunque crece el jarillal.
En la zona sur, predomina el caldén, y junto a las salinas se desarrolla el jume y la zampa. Debe ser incluida toda la categoría de hierbas aromáticas como el romero, poleo, cola de caballo, usillo, pega-pega, barba de piedra, paico y peperina entre otras. La sierra de San Luis cuenta con especies propias, el guayacán y el jaboncillo. La localidad de Merlo cuenta con el coco y Papagayos con las palmeras caranday. Tanto el retamo como el quebracho blanco han sidos devastados por la tala, actualmente prohibida. El sobrepastoreo también ha provocado la disminución de especies como flechillas, saetillas, cola de zorro y pasto crespo o penacho blanco. |