Este pueblo surgió espontáneamente en el encuentro de los caminos que van desde Calingasta y San Juan hacia el paso de Agua Negra y Chile.
Es núcleo de un oasis desarrollado a lo largo del arroyo Iglesia, que cuenta con equipamiento básico.
En él alternan ranchos criollos, casonas italianizantes de adobe y modernos barrios de hormigón armado.
Es curioso observar el contraste entre los frentes seriados de las casas y sus fondos criollos, con hornos de barro, gallineros, ramadas y tapias, que muestran la vigencia de antiguas técnicas de construcción y la persistencia de costumbres rurales.
|