En las cercanías del pueblo actual, en Fuerte Alto, existió un asentamiento prehispánico que muy importante por su tamaño y densidad de población.
A mediados del siglo XVII ya hubo una reducción que fue el antecedente para la fundación del pueblo por el gobernador Gonzalo de Abreu, aproximadamente en 1670.
Tres años más tarde se documentó la existencia del pueblo, con 145 indios encomendados. El pueblo evolucionó discretamente hasta alcanzar su mayor desarrollo a fines del siglo XIX cuando fue lugar de invernada de las tropillas de vacunos y mulas, en camino hacia las minas y borateras de Chile y Bolivia.
Por entonces, prosperaban la producción de huertas y frutales, y las artesanías en cuero, plata y madera.
El núcleo inicial del pueblo se asentó relativamente alejado de la casa de la encomienda, en una pequeña meseta situada en el ángulo que forma la unión de los ríos Cachi y Calchaquí; en la confluencia de ambas corrientes la pendiente resulta más suave, permitiendo por ahí las comunicaciones hacia el norte. |