La caleta con forma de saco al fondo del golfo San Matías fue un excelente sitio para recalar y construir puerto. Ya en 1520, el legendario Hernando de Magallanes derivó algunos barcos de su flota a reconocer el golfo; llegaron un 18 de febrero, día de San Matías, y quedó el nombre. El golfo fue conocido por cuanto navegante surcó estos mares. En 1779, la expedición pobladora de Juan de La Piedra (la misma que tuvo éxito en Patagones-Viedma) exploró golfo y costas. Llegaron el 17 de enero, día de San Antonio Abad. Pero no se establecieron. A través del tiempo, navegantes y científicos valoraron este sitio como el mejor puerto natural del litoral argentino. El movimiento marítimo comienza a fines del pasa-do siglo (1898), pero no en el oeste, sino en Punta Villarino, justo enfrente y hacia el Este, lla mado entonces Puerto del Este. San Antonio Oeste comenzó a existir alrededor de 1905.
El Puerto del Este, antiguo Saco Viejo, se desa rrolló rápido; embarcaba lanas y frutos del país de una amplia zona. Tuvo subprefectura marítima, faro, telégrafo y fuertes firmas comerciales acopiadoras. Pero, al tiempo, quedó más cerca y cómodo para el tráfico de carretas que venían del sur y del oeste el puerto del actual San Antonio Oeste, aunque era más dependiente de los altibajos de mareas. Alrededor de 1905 ocurre el traslado casi completo desde San Antonio Este. Por San Antonio Oeste irrumpe en la zona el ferrocarril del Estado que unirá este lugar con San Carlos de Bariloche, avanzando lentamente por las mesetas desde 1908, para llegar a Nahuel Huapi en 1934. La obra ferroviaria recibió todo por este puerto: hombres (trabajaron por momentos 1.500), material rodante y fijo, el carbón que venía de Cardiff, y pesadas locomoto ras. Su época de auge fue entre 1910-1930, como el mayor concentrador de lanas del país.
Al finalizar el enlace ferroviario San Antonio Oeste con Viedma, se pudo viajar de Plaza Constitución a San Carlos de Bariloche, lo que provocó declinación del puerto y la primacía de los puertos de Bahía Blanca (White, Galván y Cerri) y de Buenos Airés, con fletes baratos que dispuso el ferrocarril inglés del Sud. Igual suerte corrió el puerto de Carmen de Patagones.
San Antonio Oeste conoció desde su fundación el problema del agua potable, al agotarse los contados pozos. AI avanzar el ferrocarril, encontraba buenas napas, y luego al tocar la punta de riel arroyo Valcheta, llevó agua en sus vagones, distribuida en carros aguateros. Esta dificultad duró hasta 1970, superada con el Canal Pomona-San Antonio Oeste, que deriva aguas del río Negro.
En San Antonio, avanza la construcción de la fábrica ALPAT (Alcalis de la Patagonia S.A .). Elaborará soda Solvay, utilizada en la industria y que actualmente se importa. |