En el trayecto se descubren formas, colores y sensaciones que permanecían ocultos a nuestros sentidos. Hacer rafting significa descender ríos rápidos en balsas de goma; por supuesto que con esto no basta, ya que también es necesario un equipamiento adecuado y un guía experto en técnicas de navegación. San Rafael y en particular el Río Atuel en el Cañón del mismo nombre cuenta con todos éstos elementos para que la práctica del rafting sea segura y emocionante, ya que la dificultad en el mismo es de 2 a 3 (en una escala de 0 a 6), esto lo hace apto para toda la familia. Dada la característica geológica del curso del Río los recorridos varían en distancias y en tiempo. Siendo el más corto de 6 km ., un intermedio de 10 km ., y uno largo de 16 km ., los tiempos, de 40 minutos a 2 horas. Para los más temerarios hay otras alternativas, como rafting grado 4 en el Río Atuel, pero a la altura de El Sosneado, o travesías de tres días a lo largo de 100 km ., con todo incluido, solo falta decidirse y ser protagonista de su propia aventura. |