Es un salmónido que está distribuido ampliamente en el Atlántico Norte, desde Groenlandia, Islandia hasta la península del Labrador y Maine. Sin embargo sus poblaciones se encuentran en regresión en la mayoría de los países, principalmente por la disminución de las áreas de desove y, en parte, por la pesca comercial en el mar. En la Argentina fue sembrado a principios del siglo XX pero sólo sobrevivió su forma encerrada. El salmón anádromo ha aparecido hace pocos años en la cuenca del lago Puelo y se ha reproducido exitosamente, siendo una de las especies más abundantes en su estadio juvenil.
Es un pez que alcanza tamaños muy grandes, de hasta 45 Kg y 1,5 m de longitud, si permanecen bastante tiempo en el mar. Está dotado de gran fortaleza y exhibe una tenaz lucha al ser capturado, por lo que está jerarquizado como uno de los grandes peces de valor deportivo. A diferencia del salmón del Pacífico que se reproduce una sola vez, el salmón del Atlántico puede hacerlo hasta tres o cuatro veces. No obstante un gran porcentaje muere en la primera vez. Los ejemplares más viejos encontrados han sido de 13 años. Un aspecto interesante de su biología, es que algunos machos maduran sexualmente en el río y son capaces de fecundar a las hembras que suben desde el mar. Esto cubre en oportunidades el déficit de machos en la población que remonta.
Posee dos aletas dorsales, la primera con radios blandos y la segunda adiposa. El pedúnculo caudal es más estrecho que en los otros salmónidos adaptados a las aguas argentinas. La boca de los machos, en los ejemplares más viejos se deforma curvándose en los extremos, la mandíbula inferior hacia arriba y la superior hacia abajo. |