Si bien tiene una gran distribución, desde el sur de México hasta el golfo San Matías, es uno de los peces emblemáticos de la pesca deportiva de costa en el mar Argentino.
Es un perciforme marino de cuerpo fusiforme, con un alto índice de robustez, cubierto por escamas grandes y fuertes. Tiene la cabeza grande y la boca pequeña, sobresaliendo un poco la mandíbula superior sobre la inferior, dejando la boca en posición ventral con una serie de tres poros marginales y cinco posteriores. El pre-opérculo es aserrado.
Tiene dos aletas dorsales, la anterior provista de radios duros, la caudal truncada y la anal pequeña, precedida por dos espinas, de las cuales la primera está bien desarrollada. No se presenta siempre del mismo color, por lo que los pescadores apelan al reconocimiento a partir de sus formas. Varía entre el blanco y el marrón, pasando por un amarillo dorado en la zona ventral. El dorso es oscuro con estrías oblicuas más oscuras que caen hacia los flancos. El tamaño promedio oscila en los 40 cm .
Sus hábitos y alimentación varían a lo largo de su vida y del lugar geográfico donde se encuentra. Es bentónico en general, se agrupa en cardúmenes apegados al fondo, especialmente en época de desove y se alimenta de organismos del fondo -moluscos bivalvos, caracoles, camarones y otros crustáceos pequeños- y en menor medida de pequeños peces como anchoíta y anchoa. Su capacidad para resistir y adaptarse a cambios de salinidad y temperatura le permiten ocupar espacios dentro del mar muy diferentes, por lo que es posible encontrarlas en estuarios y en aguas oceánicas.
Es una especie longeva, la edad máxima registrada es de 30 años. |