En su interior se conservan elementos de distintas culturas que poblaron la zona. Las piezas están dispuestas en siete salas expositoras que presentan la información de manera ordenada. Merecen especial mención los salones dedicados a la minería, principal actividad económica de los chileciteños en los siglos pasados; el de arqueología, donde se observan hachas, morteros, cerámicas y estatuillas de culturas aborígenes; y la sala dedicada a la plástica, donde se exponen más de sesenta obras de variados autores. La sala de literatura conserva el antiguo techo a dos aguas con "pus pus", un arbusto que se desarrolla en la zona. Allí se puede admirar una pared de 1 m de ancho, que data de 1712. Esta sección posee, entre otras obras de importancia, una colección del Martín Fierro en todos los idiomas. Se ubica en el molino San Francisco, una obra hidráulica del siglo XVIII que perteneció al fundador de la villa, Domingo de Castro y Bazán. La parte más antigua alberga hoy una sala histórica (1712); el resto fue ampliado a mediados del siglo XIX. Sus colecciones corresponden a:
- Culturas Aborígenes Muestra un desarrollo desde el período lítico al dominio incaico. También, exhibe una interesante maqueta de las Tamberías del Inca, según un relevamiento realizado por el arquitecto Héctor Greslebin en 1938, antes de su destrucción.
- Epoca Colonial Muestra elementos arquitectónicos, herramientas de trabajo, armas y obras de arte sacro, de las que destaca el Cristo Articulado del siglo XVIII.
- Siglos XIX y XX Posee curiosas máquinas de coser, de escribir, teléfonos y otros objetos correspondientes a las primeras remesas de productos industrializados provenientes de Europa. También hay una mapoteca regional, una galería de próceres chileciteños, una interesante colección de ediciones del Martín Fierro (que incluye insólitas traducciones al árabe y guaraní) y una pinacoteca.
La institución realiza actividades culturales y de preservación del patrimonio local. Además, el museo conserva un altar que perteneció al oratorio de Santa Rita y el púlpito de la antigua Iglesia del Sagrado Corazón. |