Turismo en La Pampa , Argentina
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Cultura
Colonia Melanita en La Pampa

 

 

Gaucho en el asador

 

 

Aborigen en La Pampa

 

 

Gaucho
 
La población de la provincia de La Pampa en 1991 ascendía a 259.996 habitantes, número que representa el 0.80 % de la población de Argentina. La población se distribuye en un 49 % de mujeres y el 51% de hombres. El 30% de la población de la provincia vive en la ciudad capital. El Índice de Analfabetismo es del 4.1%, superando la media del país del 3.70%.
 
El Gaucho
 
La palabra gaucho tendría su origen en el vocablo quechua guacho que significa huérfano, quizás porque los primeros gauchos fueron criollos y españoles que en el siglo XVI dejaban la civilización europea para hacer su vida por cuenta propia en las vastas tierras americanas. Con un clima favorable, en territorios donde pastaban vacas y baguales, el gaucho poco necesitaba de la ciudad. Con la herencia del orgullo, el arte de cabalgar y el gusto por la pelea del español y la vida nómada y el disgusto por el trabajo del indio, la existencia del gaucho se basaba en la posesión de un buen caballo, un recado para montarlo que también le servía de lecho, un poncho, sobrero y chiripá, boleadoras y facón. En el país, hasta la colonización agraria que se origina en 1855, el gaucho vagaba por los campos a caballo, gozando de la libertad de estos suelos, y la soledad que ello implicaba. Acompañado de su caballo y la guitarra, dedicaba sus tonadas a la madre naturaleza y al mundo que lo rodeaba. Nacieron así las Milongas, las Tonadas y los Tristes. Las danzas incluían el Gato, la Chacarera, la Huella, la Zamba, el Malambo y el Escondido. A la guitarra con el tiempo se le sumaron la quena, el charango, el bombo y el pinkullo. Durante mucho tiempo el gaucho fue un personaje incomprendido, hasta se lo nombraba despectivamente. El gaucho vivió su epopeya en estas condiciones, acosado por los ejércitos de la joven República que lo incorporaban a sus filas. La pampa también se vio modificada con la vasta red de alambrados, por lo que el gaucho se vio obligado a zigzaguear por los caminos donde antes cruzaba la llanura en línea recta. A fines del siglo XIX la figura del gaucho nómade y libre de toda atadura, como aparece en el Martín Fierro era casi una leyenda. Con el paso de los años, el gaucho actual, hombre de campo, hacedor de tareas rurales, incansable trabajador, es en aspecto muy similar a aquellos que vagaban por la pampa. Si bien ya no usa chiripá sino bombachas, continúa luciendo el chambergo, la faja y la rastra, el pañuelo, el rebenque y las espuelas. Su destreza en el arte de montar a caballo está acompañada también por el manejo del tractor o el automóvil.
 
Martín Fierro
 

El Martín Fierro es indiscutiblemente el poema nacional argentino. Su autor, José Hernández, nació en la provincia de Buenos Aires en 1834. Fue diputado y senador nacional. Murió en 1886. Está escrito en estrofas de seis versos octosílabos y consta de dos partes: el Gaucho Martín Fierro (escrito en 1872) y La vuelta de Martín Fierro (escrito en 1879). En sus estrofas José Hernández hace una descripción de la vida del gaucho reivindicando su cultura frente a la de la ciudad, utilizando arcaísmos, americanismos y peculiaridades fonéticas que dificultan la lectura del poema a hispanos que no sean rioplatenses. El Martín Fierro fue traducido a todos los idiomas inclusive al guaraní.

 
El Mate
 
Se trata de una infusión que por su forma de ser servido representa la hospitalidad y amistad de unos por otros. El mate genera charlas extensas, tiempos compartidos cordialidad por parte del anfitrión hacia el o los visitantes. Hay de diferentes tipos, dulces y amargos, fríos y calientes, con agregados de naranja o limón, saborizados o con yerbas de distintos gustos. La yerba con la que se seba el mate, es un conjunto de hojas secas y molidas de yerba mate, se sorbe por una bombilla de un recipiente del tamaño de una mano encogida. Es natural de los países de Uruguay, Paraguay, Chile, Brasil y Argentina. Se toma en cualquier lugar y a toda hora, asimismo se debe destacar que contiene varias vitaminas y nutrientes importantes para el hombre. Fue consumido por los aborígenes, el gaucho y los inmigrantes llegados al país lo adoptaron como una infusión diaria y hasta necesaria. Si el visitante tiene oportunidad de probarlo, no debe dudarlo.
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