El poder económico adquirido por la Orden en sus diversas Provincias de América fue enorme. Son considerados los creadores de las primeras industrias y, actuando interrelacionadamente sus diversas "provincias", operaban como una verdadera "empresa trasnacional".
Regulaban el precio del cuero y ganado con la producción de sus vastas haciendas en toda América y fueron capaces de imponer en todo el ámbito del cono sur de América el hábito del consumo de la yerba mate, producida por las reducciones jesuitas en la provincia de Misiones. A la vez, sus teólogos impugnaron la legitimidad del concepto de " derecho divino" que sustentaba el poder de todas las monarquías de Europa. El poderío económico y una revolucionaria concepción religioso-política, además del imperante laicismo en la clase intelectual y política europea, desarrollaron un fuerte antagonismo contra la Orden. |