Los ríos y arroyos de montaña a pesar de su belleza, pueden provocar graves problemas si no se conoce su comportamiento. Las siguientes observaciones ayudarán a reconocer las crecidas de éstos:
- Si se ven tormentas hacia el sur o suroeste, alejarse de los ríos y arroyos, lo más probable que este lloviendo en sus nacientes
- Cuando el agua se torna marrón y trae espuma, ramas y otros elementos, significa que la creciente está llegando. Inmediatamente resguardarse en zonas altas, no en islas
- La resaca en árboles y piedras marca el nivel del agua en la última crecida, es un dato útil para saber hasta dónde puede llegar la correntada
- No acampar cerca de los ríos o arroyos ni al pie de los cerros, hacerlo en los faldeos o partes altas del terreno.
- Nunca cruzar una corriente de agua que sobrepase la altura de las rodillas
- No cruzar vados con corriente de agua en automóvil. Si el vehículo se atasca, es conveniente abandonarlo y buscar refugio en lugares altos.
- No confiar en la aparente mansedumbre de los ríos y arroyos serranos, pero tampoco perder la calma
- Preguntar y seguir los consejos de los lugareños, la policía, bomberos y Defensa Civil.
Se hace hincapié en estos consejos para evitar accidentes antes de introducirse al agua:
- Antes de arrojarse al agua, revisar bien la zona. Suele haber pozos y piedras
- Si no se es buen nadador, no penetrar en aguas profundas, utilizar las zonas demarcadas
- No introducirse detrás de las piedras, pues existe el riesgo de quedar atrapado por un remolino
- Evitar nadar en lugares solitarios
- No nadar en soledad por las noches, ni en aguas turbias
- No ingresar al agua en los horarios donde los guardavidas no estén controlando
- Mantener un cuidado especial en los niños, especialmente en las costas de los ríos profundos y caudalosos
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