Pintoresca villa surgida del asentamiento de inmigrantes centroeuropeos, hacia los años treinta, en el paraje denominado El Sauce.
En 1943 se unifican varios loteos bajo la actual denominación y hoy es una ciudad con todos los servicios y cuidado estilo. Prima en ella la arquitectura de clara influencia alpina, con techos en pendiente, detalles en madera, abundantes flores y objetos decorativos que la recrean.
Para mantener vivas las tradiciones se realizan anualmente tres importantes fiestas: la de la Masa Vienesa en los días de Semana Santa, la del Chocolate Alpino coincidente con el receso de julio y la Fiesta Nacional de la Cerveza , en el mes de octubre, recordando la Oktoberfest alemana.
Esta última es la más promovida, se realiza desde 1964 y consiste en espectáculos musicales de diversas colectividades, en especial de las distintas regiones de Alemania, Austria y Suiza. Con baile callejero y venta de comidas típicas, cobran vida la plaza José Hernández donde se halla montado el escenario principal, y el Salón Cervecero, sede oficial de todas las fiestas.
En diciembre se realiza la Feria Navideña en el salón parro quial.
La gastronomía merece un tratamiento especial: no puede pasar por la villa sin probar sus tortas, sandwiches, fiambres ahumados o las infaltables salchichas con chucrut (sauerkraut), acompañados por cerveza, té o chocolate. |