Es una zona plana, en parte cultivada, y en partes con la vegetación achaparrada del monte serrano. A medida que se interne irá descubriendo una serie de elementos que son característicos del paisaje de las pampas de altura. La presencia de agua hace posible la actividad agropecuaria; cultivos como el maíz, resistente a los fuertes vientos y el clima riguroso, se alternan con extensos pajonales donde se cría ganado;en un intento por lograr mayor productividad se han introducido plantaciones de coníferas (km 6,5). El terreno es plano, con leves ondulaciones visibles a lo lejos. En las hondonadas y lugares protegidos, los ranchos de los puesteros y sus corrales, rodeados de mimbres. Area visitada por cazadores de vizcachas y perdices. La pampa estuvo habitada por cazadores nómadas (región de Ayampitín) y posteriormente por grupos comechingones y sanavirones. En 1598 la merced de Oláen se entrega a Jerónimo Abregú y Albornoz y luego Felipe de Soria recibe la merced de Ayampitín. Con el tiempo estas tierras fueron adquiridas por el alférez Ignacio Salguero y Cabrera, quien residió en ellas entre 1748 y 1756 organizando la estancia de Oláen. Heredada por el Obispo Dr. Diego Salguero y Cabrera, éste la dona en 1763, junto con el solar que hoy ocupa el Hospital San Roque en Córdoba. Mucho después, ambas propiedades integraron el patrimonio de la Fundación San Roque, la que arrendó una parte de los terrenos de Pampa de Oláen a empresas particulares para la explotación de minerales y otra al Ejército Argentino para realizar maniobras militares (período 1953-1963). En km 14, en un punto señalizado por un monolito, el camino se bifurca. Girando a la izquierda se va a la cascada de Oláen. A la derecha irá a Characato. Se propone primero internarse 22 km hacia la derecha y luego, volviendo por el mismo camino, seguir por el de la izquierda para bajar a Molinari junto a la RP 38. El paseo a Characato se recomienda sólo a los más audaces, pues el camino se deteriora con las lluvias y está transitado por grandes camiones que van a las canteras de mármol. En km 18 se distinguen las cumbres gastadas de los cerros Mesa Mula Muerta , Mesa de Corral Blanco y Mesa del Palmar , con excepcionales vistas del arco de cordones montañosos. La vegetación también cambia: abandonará los pastizales y verá una cubierta achaparrada, xerófila. En km 24 alcanzará un punto elevado donde verá el río correr al fondo de un valle cerrado. Rodeado de espinillos iniciará el descenso para cruzar el río Pinto en km 25, por un puente muy sólido construido en 1984. A 1 km del río sale camino a la derecha que lleva a una cantera. Estas tierras tienen alto valor por la riqueza de mármoles y cal. En km 31 cruzará el guardaganado, ingresando en la estancia Characato . El camino desciende nuevamente entre vegetación baja para cruzar el río San Gregorio y en km 34 verá a su derecha una cantera de mármol y granito, de Onemar, muy tecnificada. En km 35 el camino se bifurca; tome a su izquierda 2 km hacia Characato, pequeña población con dos hosterías y almacén donde abastecerse, ubicada al pie de unas formaciones rocosas aborregadas, muy redondeadas y con un lindo río. Podrá caminar, descansar, acercarse al balneario y disfrutar del silencio reinante. Son muy pocos los turistas que llegan aquí y se la promueve como ,«la morada del silencio». Regrese rumbo a la bifurcación ( 2 km ). Gire a la izquierda para llegar a la Capilla de Characato , a 1,5 km . Está en total estado de abandono. Es de líneas sencillas, con campanario lateral ymuros de ladrillo sin revocar. Su silueta se recorta en la inmensidad del paisaje. |