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La provincia de Córdoba reviste una importancia fundamental en el conjunto del país, por su desarrollo económico, su historia y cultura. Su población total de acuerdo al censo realizado en 1991 es de 2.766.683 habitantes, correspondiendo al 8,5% de la población total de la Argentina. Integrado por el 51% de mujeres y el 49% de hombres. La distribución de la población es: 86% urbana y 14% rural. La natalidad y la fecundidad han experimentado un fuerte descenso durante la década de los años ochenta, bordea el 11 % en ambas variables; eso explica el lento crecimiento demográfico de la región.

En su evolución se advierte que Córdoba es una zona de tránsito y al mismo tiempo de confluencia; convirtiéndose en el centro de importante producción cultural nacional. Como el resto de las provincias del país, la base de la cultura se refleja en el comportamiento y costumbres de sus primeros habitantes, los indígenas. Los comechingones y los sanavirones eran las tribus principales de la región serrana, ambas tribus basaban su economía en una agricultura bien desarrollada, dedicada al cultivo del maíz, la quinoa y los porotos y complementada con la recolección y la caza. Coincidían, además, en las características de las viviendas, la familia extensa era la unidad mínima de la comunidad y un conjunto de ellas constituía una parcialidad a cargo de un cacique.

Si bien la cerámica no tuvo un gran desarrollo en los comechingones, sí sobresalieron por el trabajo en piedra y hueso y por el tejido. Sus principales deidades eran el Sol y la Luna, generadoras de luz, alimento y protección. En cambio, los sanavirones eran alfareros, llegándolas a decorar y a pintar sus cerámicas. Luego de la irrupción de los españoles, fueron creadas las primeras instituciones educacionales. El siglo XVII trae aportes como la fundación de la Universidad; la presencia de Luis de Tejeda, considerado el primer poeta argentino, el músico jesuita Domenico Zípoli y las obras teatrales de Cristóbal de Aguilar. La instalación de la primera imprenta significa un avance indiscutible en el desarrollo cultural de todo el país, no sólo de la provincia. Posterior al desalojo de los jesuitas, comienza a discutirse en la Universidad ideas revolucionarias llegadas de Europa y con las consecuencias de las primeras protestas estudiantiles.

A comienzos del siglo XIX, el deán Gregorio Funes, primer historiador argentino, es designado rector de la Universidad, dándole a los estudios un carácter liberal. Bajo su iniciativa son creadas las primeras escuelas rurales de la provincia, se toman importantes medidas en defensa de la incipiente industria manufacturera. En él se encuentra uno de los más entusiastas defensores de la Revolución de Mayo. El choque entre el pensamiento tradicional y los nuevos ideales, significa un cambio profundo en la conciencia de la sociedad colonial. La aparición de la prensa: El Investigador, El Montonero, El Imparcial, El Diario, El Eco de Córdoba; aportan la difusión de nuevos conceptos. Estos pasos agigantados se ven acompañados por la inauguración del Ferrocarril Gran Central y del telégrafo, el Observatorio Astronómico y de la Exposición Nacional. En los finales del siglo XIX, Leopoldo Lugones ya lee su poema "Los Mundos" y es visitada la provincia por Rubén Darío para recitar su "Fray Mamerto Esquiú"

En el siglo XX, mientras se suceden las luchas políticas, en la Sala Fasce exponen sus obras Emilio Caraffa, Fernando Fader, José Malanca y Carlos Camilioni; aparece La Voz del Interior, se inaugura el Teatro Odeón, abren sus puertas los primeros cines. Pocos años después, en 1923, Arturo Capdevila recibe el Premio Nacional de Literatura. Simultáneamente, Córdoba entra en un camino de progreso, se inaugura la Fábrica Militar de Aviones, comienzan las emisiones radiales y la construcción del Teatro Griego, aparecen los diarios Córdoba y Tribunales y comienzan las construcciones de los grandes diques. Las primeras ráfagas de la tragedia que se avecina en Europa, por la guerra, es la radicación en Alta Gracia del músico español Manuel de la Falla. En ese mismo año se suicida Leopoldo Lugones. Mientras se suceden intervenciones federales, entre 1943 y 1948, Andrés Segovia, Arturo Rubinstein y Juan José Castro actúan en el Rivera Indarte, Juan Ramón Jiménez pronuncia una conferencia en el Jockey Club y Augusto Marzano crea el primer cuarteto cordobés.

En 1955, aún siendo la cuna de la Revolución Libertadora, no impide que la Universidad recupere su autonomía y se formen las facultades de Arquitectura y Odontología. La provincia sirve para numerosos congresos internacionales, comienzan las primeras fiestas de carácter provincial o nacional. Desde Pampa de Achala es lanzado al espacio el primer cohete Alfa Centauro. Se puebla de fábricas y es visitada por figuras como el Duque de Edimburgo y el general De Gaulle.
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