Turismo en Argentina
Buscar
Información general del país
 
   Resistencia
   Roque Saenz Peña
 
   4 x 4
   Actividades Aereas
   Actividades Náuticas
   Cabalgatas
   Caminatas 
   Caza
   Pesca
   Montañismo
   Mountain Bike
   Parapente
   Rafting
   Sauna-Spa
   Trekking
 
   Campos de Golf
   Pistas de Esquí
   Vinos Argentinos
   Tursimo Rural
   El Tango  
   Trenes Turísticos
   Edificios Jjesuitas
   Parques Nacionales
 
Cultura
 
 
 
 
 
 
 

La provincia de Chaco estuvo poblada hasta mediados del siglo XX por naciones indígenas descendientes de los antiguos grupos Matacos-Mataguayos y los Guaycurúes denominados chaquenses típicos, diferentes racial y culturalmente de los Lules-Vilelas quiénes llegaron al territorio desde el oeste. Recién en el año 1857, varios criollos tenían establecimientos dedicados al corte de maderas, en Paraje San Fernando.

Algunos datos hablan de un correntino que en 1860 explotaba intensamente los bosques, ubicados cerca del paralelo 28, paralizados quizás unos años después por la invasión a Corrientes por parte del ejército paraguayo. La finalización de la Guerra de la triple Alianza en 1870, marca un punto definido en el poblamiento de San Fernando, costas sobre el río Paraná y Paraguay, situados frente Corrientes. Se inicia una afluencia ininterrumpida de criollos correntinos que llegaron al Chaco en calidad de peones de obrajes y soldados de los cantones y fortines siendo el primer avance de cultura nacional en el territorio. La cultura que llevaron a Chaco estaba definida por la fusión en la que intervinieron un mestizaje proveniente de los guaraníes arcaicos y españoles pre y pos jesuitas, con una fuerte devoción hacia la fe cristiana pero poseedores también de un santoral profano creado por un largo proceso de santificación popular. Poseían conocimientos de herboristería y curaciones con prácticas mágico-religiosas, una vasta mitología de personajes diabólicos alternando con deidades atmosféricas y almas divinas llamadas póras. Importaron también sus canciones, músicas y danzas que los alentó en medio de la existencia pobre que vivían. Estos criollos de cuño guaraní unían su idioma y el castellano en una lengua llamada yopará, una construcción particular de las palabras.

Junto a los aborígenes existentes en la provincia, convivieron, aunque el indio prefirió el aislamiento hasta que de la mano de las campañas militares fueron convertidos en parias en su propio suelo. Su número disminuyó vertiginosamente hasta quedar reducidos en núcleos con idiomas distintos que poco pudieron influir ante un sistema que los dejaba a un costado del nacimiento de una sociedad creciente. Esta transculturación de criollos y aborígenes, juntamente con los primeros inmigrantes europeos en 1878, constituirían las bases de la sociedad chaqueña y serían luego forjadores de los caracteres de una cultura tan particular.

Los criollos que ocuparon la parte occidental del territorio eran necesarios para el desarrollo del ciclo forestal, base económica desde 1875 hasta el año 1920, cuando el poblamiento se extendió hacia el oeste detrás de las vías del ferrocarril y se fundaron numerosos pueblos, ellos fueron los primeros pobladores.

 
Cultura guaranítica argentina
 

La cultura guaranítica argentina posee caracteres sostenidos a través del tiempo.

Vivienda:La vivienda típica es el rancho en sus distintos estilos, los materiales empleados son variados. El hábitat no se compone solo del rancho sino que está integrado por una sucesiva cantidad de volúmenes que forman una aparente trama desprolija de pequeñas construcciones donde predomina el de dos y tres habitaciones unidas por una galería central con techo de paja o teja de palma negra de dos aguas que termina en galerías. Las paredes son de enchorizados de barro. En áreas campesinas el conjunto esta formado por el ranchito para altar del santo, el galpón o enramada, el pozo de balde, la huerta, el patio rodeado de naranjal, el corral para las aves y la letrina.

Muebles y utensilios: El moblaje de la habitación está constituido por catres de tiento y lona o camas de cuja. En el verano adosan el mosquitero sobre parantes. La cuna de hamaca o Kijhá hecho de cuero a modo de cajón sujeto a dos cuerdas tirantes que se sostienen de los horcones. Sobre una mesita en un rincón se encuentra el nicho de las reliquias de santos. En los patios rurales se puede encontrar el fogón de barro. En su boca se instala el estreve, una especie de trípode de metal en cuyo gancho se cuelga la ollita negra de tres patas o la parrilla. La rústica mesa de madera dura complementa el conjunto con sillas y banquetas. Los utensilios son variados, ollas y pavas de hierro o aluminio, cucharones, palas de madera y la sartén. El clásico mortero para pisar maíz, carne de charque o los popí de afrecho de mandioca. La mesa se sirve desnuda o con mantel, vasos, platos, jarras, cuchillo, cuchara y tenedor.

Vestimenta: la indumentaria de la mujer se presenta sencilla, sus vestidos de falda ancha para moverse libremente, cambia por los pantalones con sai (especie de pollera) superpuesta. En la cabeza es habitual ponerse sombrero o pañuelo de paja de alas anchas. Para el baile se luce vestido floreado o pollera con blusa. El hombre utiliza para los trabajos rurales bombacha angosta de un solo paño, alpargatas con polainas, canilleras de lona a rayas de vistosos colores, camisa, pañuelo al cuello, faja negra, cinto ancho de una hebilla, sombrero de pana de ala ancha o de paja. Para la yerra, si monta a caballo se coloca espuelas con estrella, y se utilizará el lazo lleva tirador de cuero y sotera o teyuruguay con trenzas de tiento o cuero crudo. En fiestas patrias o en las exposiciones de La Rural luce bombacha ancha de paño y medio tableadas de ambos lados con nido de abeja, camisa de plancha blanca o celeste, alpargatas con canilleras de lona blanca, botas acordonadas o de caña larga, faja de paño negro en la cintura, sobre ella cinto con doble hebilla y chapeado de plata con sus iniciales y pañuelo al cuello con el infaltable ponchillo.

Transporte: los típicos transportes de tracción a sangre como el cachapé y la alzaprima prácticamente han desaparecido. En las zonas rurales sobrevive el carro tumbero, tumberito, zorrita, volanta, volantina, jardineras, sulky, carro carbonero, carro ladrillero y carro verdulero. En los ríos, lagunas y esteros se utiliza la canoa con dos remos.

Alimentación: la misma se basa en platos tradicionales como el locro, guiso carrero, guiso caldudo y comidas varias preparadas a base de mandioca, maíz y carne, como la polenta correntina o el "mbaipí", polenta de charque, carne asada acompañada de mandioca y batata hervida o asada al rescoldo. Se complementa la dieta con los reconocidos chipá, existen de harina de maíz, de almidón y de trigo. El chipá cuerito o torta frita que acompaña al mate dulce es costumbre prepararlos en días de lluvia. Los hornos de barro permiten la preparación del chipá almidón y el chipá abatí. En parrilla sobre las brasas se tuesta el chipá parrilla o el chipá guazú. Con la masa adherida a un palo se lo cocina haciéndolo girar lentamente sobre el fuego al nutritivo chipá mbocá y el caburé chipá.
El guiso carrero es el plato típico de los obrajeros y la gente de campo chaqueña, ya que es la comida más económica y rápida para hacer. Las ramas secas para el fuego se encuentran con facilidad en el monte y con la ayuda de la morocha (olla de hierro de tres patas) pareciera tener un sabor especial. Los ingredientes de este guiso son: grasa, charqui o la carne de algún animal cazado en el monte, sal, fideos gruesos, zapallo, mandioca y galleta de campo para acompañar. Los colonos europeos introdujeron sus comidas y se mezclaron en las formas de preparación como en los ingredientes, otorgando características especiales a la comida regional.

Leyendas: Las más tradicionales se encuentran relacionadas con las plantas y el monte, como el Caá Porá, que significa fantasma de la selva, el aguapá representando al camalote y el Cambá Nambí que es el timbó. En cuanto a leyendas sobre animales, las más conocidas son el teyú-yaguá refiriéndose al lagarto perro, el pájaro Cheshí, el pájaro dorado, la chajá, el pacaá, la pollona, el cuervo, el carayá y el lobisón.

Mitos: un personaje mítico de vigencia es el Pombero conocido también como Pata de Lana, el Sombrero de Caá, el Cabeza Colorada o Acá Pitá y el Carapé. Entre las apariciones fantasmales están las Póras, las Angüeras y la Luz Mala.

Música y danza: Los ritmos más conocidos son el típico chamamé y el valseado con relaciones. Los instrumentos musicales destacados son el acordeón de dos y tres hileras, el bandoneón y la guitarra criolla. Medicina popular: regida por curanderos tradicionales, las comadronas y sus ayudantes para los partos, las yuyeras especializadas en herboristería, las médicas santonas que curan en nombre de San La Muerte, la médica en secreto o manosanta, la curandera por encargo que cura a la distancia y la payesera que trata males del alma. Daban solución a enfermedades como el pasmo, golpe de aire, empachos, estómago caído, lombrices, mal de ojo, mal de madre, úlceras varicosas, culebrilla y fuego de San Juan entre tantas otras.

Idioma: se expresan en castellano con algo de interferencia del guaraní, lengua que se practica en las relaciones familiares, cuando se unen ambas se las conoce como yopará.

Religión: se practica el cristianismo con una gran devoción a la Virgen de Itatí, a la Cruz de los Milagros, a Santa Rita, San Antonio y demás patronos de los pueblos. Igualmente se creó un santoral profano o de santificación popular donde los santos católicos están desvirtuados, existen santos invisibles, personajes diabólicos, santones y milagreros. El más popular de todos es San la Muerte, le siguen luego en popularidad San Juan Bailón, Santa Librada, San Son y la Santa Mascadita.

Costumbres:Entre las aún vigentes están "el Paso sobre las Brasas" o Tata Yejhasá, fogatas y pruebas de San Juan, la visita del "Coraí Octubre" y la "toma de caña con ruda" que se celebra el 1° de Agosto.
Viajoporargentina - Información turística sobre la República Argentina
© 2003- Prohibida su reproducción total o parcial. Derechos de Autor 527292 Ley 11723