Caza  en Argentina
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Cacería en Jujuy

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Desde el bosque o selva subtropical (que llega a ser tropical en algunos rincones del norte) hasta la puna y, más arriba aún, los picachos nevados de la cordillera, Jujuy ofrece una variedad de terrenos para la práctica de la caza deportiva pocas veces vista. Así como varía la altura y las condiciones fitogeográficas, también cambia la fauna en forma tal que muchas veces el turista poco avezado considera que se "ha salido de la provincia y del clima".

En Jujuy podremos, como en varias otras provincias del noroeste, disponiendo, claro está, del vehículo apropiado, ver un grupo de cóndores en un picacho, sobre vertederos de miles de metros de caída y a las relativamente pocas horas de marcha una rastrillada de pecaríes o "chanchos del monte", una tras otra las pequeñas pezuñas marcadas en el barro blando de las orillas, en el curso de algún afluente lejano del San Francisco, a pocos metros de altura sobre el nivel del mar.

 

Modalidades de caza mayor y menor

 

La caza, mayor y menor, está sujeta a modalidades terminantes, que no admiten cambios y que se deben respetar para, no solamente poder cumplir con la finalidad venatoria sino simplemente, y muchas veces, para subsistir. Tal ocurre cuando se va en busca del puma grande, del chinchillón, o, simplemente, del guaipo o keu, la "martineta" colorada, gorda, casi una gallina chica, que vive muy alto, más allá de los 2.000 m . s.n.m., por lo cual el perro se lleva cruzado sobre el arzón de la silla de montar y deberá ser siempre de raza menor (se imponen el bretón y el vizsla). Al puma se lo rastrea cuando ha cometido una fechoría en tal o cual hacienda. Se corre la voz y nunca falta quien organice la batida. Para ello debe uno mantener relación con los lugareños. Lo mismo ocurre con el chancho del monte o la corzuela parda.

La parte llana y semiboscosa es la indicada para la búsqueda de la perdiz chica, el pato silvestre, el conejo de los palos, la vizcacha y la liebre común. En esa zona la cacería se desarrolla en forma similar a la de las llanuras del sur.

Se emplean automóviles para llegar al borde mismo de los campos seleccionados previamente. Los meses más indicados son los de pleno invierno, si bien debe señalarse que la caza se realiza en esta provincia, generalmente, hasta el 30 de septiembre, a partir, como en las demás del 1 ° de mayo de cada año.

La Dirección de Bosques, Caza y Pesca, División Fauna, entrega a los cazadores forasteros una hoja de ruta que sirve de declaración jurada y en la cual deben asentarse el número de piezas obtenido, lugar, fecha y datos personales del portador.

 

Caza en alta montaña

 

La caza en la alta montaña exige un cálculo lo más aproximado posible de las distancias y la demora relativa en regresar. Los cambios de la dirección del viento pueden significar caídas de temperatura de decenas de grados.

El cazador deberá por lo tanto, cuando realice largas marchas por las cumbres, munirse de un equipo apropiado para pernoctar y de un guía suficientemente probado. Uno de los enemigos fundamentales es la niebla. El recurso más indicado será, al decir de veteranos de la zona, "desensillar hasta que aclare". Esa sencilla fórmula gaucha evitará una marcha errática y riesgosa para el jinete y la cabalgadura.

Para completar este bosquejo debemos señalar que también en esta provincia se han realizado y se realizan estudios y estadísticas a cargo de entidades deportivas y en algunos casos de particulares interesados en la implantación de especies silvestres como el ciervo colorado y el jabalí europeo, a partir de planteles ya aclimatados por ser de origen local. Dichos estudios en todos los casos no han sido dados a publicidad y posiblemente sólo se conozcan una vez unificada toda la reglamentación.

 

Lugares de caza abundante

 

Los alrededores del dique Las Maderas, con todas las especies mencionadas en el cuadro indicativo.

Partiendo desde San Salvador de Jujuy hacia el norte, tomando la ruta nacional N ° 9 hasta el puente de la localidad de León, desviando hacia la derecha, al cruzar el río Grande, por un camino de ripio, encontraremos Ocloyas y Tesorero, distante 15 km . del camino mencionado. Allí podemos encontrar, entre otras especies, corzuelas, chanchos del monte, gallinetas, liebres y pumas.

Si seguimos avanzando por el camino de ripio, llegamos a Tilquiza, donde hallaremos los animales antes mencionados.

Asimismo, en las zonas rurales cercanas a las localidades de San Pedro, Fraile Pintado, Ledesma, Libertador General San Martín y hacia el oeste del Departamento de Valle Grande, que conforman la Quebrada de Valle Grande, la caza es abundan­te y en una sola jornada se pueden abatir ejemplares de distintas especies.

   
Temporada caza y limite
Especie
Cantidad
Período

Perdiz chica

05

1 de mayo y el 30 de septiembre

Patos

15

1 de mayo y el 30 de septiembre

Martineta

05

1 de mayo y el 30 de septiembre

Conejo

05

1 de mayo y el 30 de septiembre

Vizcacha

05

1 de mayo y el 30 de septiembre

Liebre

05

1 de mayo y el 30 de septiembre

Huaipo - Keu

04

1 de mayo y el 30 de septiembre

Cuis

05

1 de mayo y el 30 de septiembre

Corzuela parda

01

1 de mayo y el 30 de septiembre

Paloma bumbuna

10

1 de mayo y el 30 de septiembre

Paloma torcaza

10

1 de mayo y el 30 de septiembre

Chumuco o biguá.

40

1 de mayo y el 30 de septiembre

Chancho del monte

01

1 de mayo y el 30 de septiembre

Guayata

05

1 de mayo y el 30 de septiembre

Puma

01

1 de mayo y el 30 de septiembre

   
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