Todos las conocen y viven cerca; pregunte por sus casas a los vecinos de la villa. Sus tejidos son excelentes, realizados con lanas de camélidos y de oveja, de colores naturales o teñidos. La especialidad del departamento son los bordados de lana con flores multicolores sobre fondos al telar, oscuros o blancos. Los diseños son creaciones libres de las artesanas, según una valiosa tradición criolla que combinó, con interesantísimos resultados, materiales y técnicas aborígenes y españolas. Vale la pena una detenida visita. Las teleras también realizan obras por encargo y las envían.
Una paseo obligado desde Fiambalá conduce a Las Termas |
Están situadas a 15 km por un camino pavimentado. Lleve picnic. En el lugar podrá acampar (tenga precaución con el camino en época de lluvias estivales). Las termas, ubicadas a 2.300 m de altura, se encuentran en una deliciosa quebrada llena de manantiales con torrentes, donde crecen cortaderas y perfuma el pájaro bobo. Visitado desde tiempos precolombinos, el sitio conserva su encanto natural. Hace algunos años se plantaron otros árboles junto a autóctonos algarrobos. En la actualidad, estos ejemplares, añosos y con grandes copas, sombrean las terrazas pircadas, donde se embalsan las aguas termales en un pintoresco escalonamiento.
Los manantiales más calientes brotan en lo alto con casi 80°C y, en sucesivas caídas por rústicas piletas de piedra, van enfriando sus aguas y dando agradable gradación de temperaturas.
Hay un sitio para acampar y telúricos fogones, muy concurridos los fines de semana. |