Con esta nombre se reconoce a esta zona de la ciudad de Buenos Aires desde principios del siglo XVIII.
Cuando Garay fundo la ciudad, estableció los limites de la traza, o sea, el perímetro que encierra las manzanas habitables. También estableció el ejido, que era el espacio de tierra que rodeaba la traza, y la separaba de las quintas, destinado para el uso común del pueblo.
El lugar fue refugio de un ermitaño, cuando todo era campo y animales salvajes. Aquél había construido la Ermita de San Sebastián, allá por el siglo XVI. El centro del barrio es la paza San Martín.
Parte de este terreno fue cedido en 1692 por el gobernador Robles al vecino Miguel de Riglos, en una jugarreta para burlar la prohibición que pendía sobre los gobernadores para adquirir tierras en el territorio que gobernaban. Este terreno cedido constituía la mitad de la actual Plaza San Martín. Hacia el final de su gobierno Robles edifico una gran casa en el terreno de su amigo Riglos. Bautizó a la casa con el nombre de El Retiro. Habitó en ella hasta que se fue a España en 1704. La casa quedo para Riglos quien la alquiló a la Compañía de Guinea, encargada de traficar esclavos negros en este territorio, la casa la utilizaban para alojar a los esclavos mientras se recuperaban del terrible viaje desde su Africa natal. En 1706 la compañía se fue a otro lugar.
La Casa fue comprada en 1713, en estado de abandono, por la South Sea Company, cuando el Tratado de Utrech permitió a Inglaterra introducir esclavos negros, y fue usada para alojarlos en ella. También se construyó una fortificación llamada La Batería, en la actual plaza Fuerza Aérea Argentina, para la defensa contra piratas y corsarios.
Más tarde se edificó aquí la Plaza de Toros, de forma poligonal y con capacidad para 10.000 espectadores. Cuando, en 1806, se produjo la Primera Invasión Inglesa, las tropas de la Reconquista, organizadas por Santiago de Liniers, llegaron desde Tigre, siguiendo la Ribera, entrando por la Chacarita y se enfrentaron aquí a las fuerzas inglesas del Grl. Beresford. En 1807, ante la Segunda Invasión Inglesa al mando de Whitelocke, fueron llegando desde las actuales Callao y Santa Fe hasta Marcelo T de Alvear, encontrando densa metralla y dura resistencia. Otro Regimiento, desde la Iglesia del Socorro, llegó bombardeando la Plaza de Toros; 2.500 hombres fueron resistidos, generalizándose una lucha en las calles de la ciudad, desde aquí hasta la Plaza de Mayo. Asediados por la heroica resistencia, se produjo la victoria. Así, se llamó al lugar Campo de la Gloria. |