Reserva Ecológica Costanera Sur

 

 

 

 
Es de reciente formación, el cual se originó al ganarle tierra al río con motivo de la construcción proyectada de una autopista costera, mediante Ia técnica del rellenado con cascotes, luego de haberse construido una barrera perimetral de piedra sobre el lecho del río.

Espontáneamente y merced, en parte, a las periódicas grandes crecidas del río Paraná (con su aporte de material sedimentario y plantas acuáticas ribereñas de otras latitudes) se fueron formando malezales y juncales, donde pronto surgieron los primeros árboles, a lo cual se fue agregando una rica fauna acuática y avícola, como no existía desde la llegada de los conquistadores.

Se diferencian en la misma cuatro zonas: las lagunas y bañados, donde se observan patos, cisnes, macaes, gallaretas, cigueñas y, raramente, chajales; los pastizales, donde predominan las cortaderas o “colas de zorro” de plumoso penacho, donde anidan tordos, picos de plata y verdones; el bosque, con los alisos de río, como casi única especie, de tronco delgado y verdoso (aunque también hay ejemplares de sauce criollo), donde habitan zorzales, ratonas, tacuaritas azules y alguna lechuza de los campanarios; finalmente, la costa del Río de la Plata, donde se evidencia la característica del terreno de reIleno, pero desde la cual puede observarse el ajetreado movimiento fluvial.

Se visita diariamente, respetándose los senderos establecidos. Además, la Fundación Vida Silvestre que una activa protectora del lugar organiza visitas guiadas, para conocer con mayor detalle este interesante ecosistema. Se puede pasear por aquí en bicicleta; ciertamente, es inusual gozar de un entorno tan natural a tan poca distancia del centro de la ciudad.