Si bien está en Tucumán, pero se llega mejor por Catamarca, después de tres días de cabalgata, a pesar de que el paisaje es descomunal, el primer día de ascenso es durísimo . Preparé para este viaje mi bolsa de dormir, ropa cómoda para andar a caballo, abrigo, protector solar y los anteojos de sol. Partimos de San Miguel de Tucumán a las 6,00, y se llega a la estancia El Tesoro (en Catamarca; es la mejor forma para llegar a La Ciudacita ) a las 14.30; es el Campo, donde comenzó la aclimatación. A una hora de comenzar, hay que bajar por un barranco de más de 50 metros de profundidad por una "senda vertical". Los "huesecitos" del cuerpo te bailan como si las costillas quisieran salirse del cuerpo, para no estar dentro cuando pase lo que te ves venir. Cuando vas bajando sobre el caballito, el "trasero" se te aprieta tanto que la rigidez de los glúteos supera la del metal. Te quedas tieso, miras al cielo, y dices: "Señor, hágase tu voluntad...". Aunque al rato, cuando llegas abajo y estás vivo, la barriga se te encoge y expande como si tuvieras dentro un enano muerto de risa; y te ríes, ¡vaya si te ríes!; moqueas de risa por estar vivo y sellas tu amistad con el caballito aconquijano. El segundo día comienza la cabalgata al Campo "Las Pircas", a 3.500 metros , en una trepada que lleva todo el día. La cuarta jornada se sale a las 5.00 a La Ciudacita , sitio arqueológico de Alta Montaña y parte del Camino del Inca, ubicado a 4.400 m .s.n.m. en el P.N. Campo de los Alisos. De regreso, la travesía pasa por otros asentamientos complementarios a La Ciudacita , y previo paso por El Tesoro, se llega a San Miguel de Tucumán después del mediodía. Si bien no se requiere experiencia, es útil haber andado a caballo antes, y haber caminado en la montaña; la aclimatación con buena hidratación es fundamental. El equipo necesario para hacer esta travesía es de una buena bolsa de dormir , abrigo y protección solar |