A pesar del crecimiento que
empieza a despuntar en Junín, es el
ferrocarril el que marca un antes y un después
en la historia del progreso y el desarrollo
de la ciudad. El primer tren, del ramal Ferrocarril
Central Argentino, llega en 1880. Sale de la
ciudad de Luján y terminaba en Pergamino,
donde se abrían dos ramales, uno se
dirigía
hacia San Nicolás y otro a Junín,
cuya estación estaba en lo que es hoy
la estación de ómnibus.
Las vías corrían por la actual
avenida San Martín. Como hacía
en todas las ciudades en las que tenía
estación, el Central levanta un paredón
a lo largo de la calle que hoy se conoce como
25 de Mayo, desde Cabrera hasta Alberdi, donde
había dos pasos a niveles.
En 1884 llega el ramal Buenos Aires al Pacífico,
y dos años después los talleres
ferroviarios. Entre el paredón y las
vías del nuevo ramal nace el Pueblo
Nuevo donde se ubican los habitantes ingleses
que tenían a su cargo a la organización
y administración de los ferrocarriles.
Vestigios de su paso son el Colegio de San
Marcos, el edificio de la administración,
el templo metodista.
Una importante oleada de pobladores se radican
en Junín, muchos de ellos inmigrantes,
en su mayoría españoles e italianos
que venían al país atraídos
por las leyes inmigratorias dictadas durante
el gobierno de Julio A. Roca. La cantidad de
habitantes crece vertiginosamente.
Antes de 1880, la población no llegaba
2000 personas. En 1895, el censo establece
que en Junín hay aproximadamente 12.500
habitantes, contando los que se encuentran
en la zona rural y estaciones que, como Morse
y Roca, que comienzan a nacer en la región.
Con el nuevo ramal se produce el loteo de
la zona que se llamó Tierra del Fuego,
hoy Barrio Belgrano. Allí se ubicaron
muchos de los nuevos habitantes, trabajadores
de los hoy desaparecidos talleres ferroviarios.
Otro fenómeno se produjo con la llegada
de los ramales. Junín quedó dividido
en tres pueblos muy poco comunicados: el Pueblo
Viejo, al norte del paredón, el Pueblo
Nuevo, entre el paredón y las vías
del Buenos Aires al Pacífico, y Tierra
del Fuego. Por este motivo cuando en 1912 el
paredón es destruido gracias a las pedidos
de los vecinos del lugar, no hay tres Junín,
sino dos, que aún hoy continúan
separados por las vías del ferrocarril.
En 1937 y debido a la crisis del '30, el Central
Argentino y el Buenos Aires al Pacífico
se fusionan. Ya no era necesario que existieran
dos estaciones para un mismo ramal, y las vías
y la estación del Central desaparecen.
Por la importancia que comienza a adquirir
Junín, en 1892 una sucursal del Banco
Nación abre sus puertas frente a la
plaza principal. Diez años después
lo hace el Banco Provincia. Y en esa mismo época
nacen para el ocio y el entretenimiento de
los pobladores la confitería 9 de Julio
y el Teatro Italiano.
El Palacio Municipal, tal cual hoy lo conocemos,
se construye en 1904. Junín había
crecido mucho. En los talleres ferroviarios
trabajaban para 1906, 1607 obreros, dependiendo
de ellos 6000 personas. Por ello Junín
es declarado ciudad en el año 1906. |