Del otro lado del albardón que contiene la selva se hallan los Esteros del Iberá- agua brillante en guaraní- que le dan un toque distinto al paisaje de la región con sus 700 mil hectáreas de bañados, 31.500 de lagunas y 260 mil de tierras interiores que permite la supervivencia de tortugas, yacarés, monos, ciervos de los pantanos, carpinchos o capibaras- el roedor más grande del mundo- y hasta 400 distintas de aves y reptiles, además de una extraordinaria flora.
Hasta ellos se puede llegar a pie desde los riachos, aunque los caballos o las embarcaciones de pequeño porte son los medios de transporte más recomendados para sortear los permanentes obstáculos que presenta el camino donde el agua es la gran protagonista.
El bañado "La Estrella" , un complejo ecosistema de cientos de miles de hectáreas formado por la desviación de las aguas del Pilcomayo, y la Reserva Natural Formosa son dos hitos naturales incorporados a esta inolvidable travesía |