Los poblados de Cerrillos , La Merced y El Carril , atractivos por su carácter histórico, son los primeros pasos en este recorrido. A un costado del camino de la Cuesta del Obispo se puede contemplar la imponencia del Valle Encantado . Se trata de un paisaje protagonizado por la laguna entre prados de altura y formaciones rocosas coloradas.
Más adelante, se despliega el Parque Nacional Los Cardones . En este enorme bolsón de aspecto árido, predomina el cardón, una especie vegetal que puede llegar a medir tres metros y que se encuentra protegida ya que estuvo en peligro de extinción. Es un sitio ideal para sacar fotografías, hacer travesías y caminatas.
Otro lugar imperdible es el poblado de Cachi . Instalado entre las sierras y a las orillas del río Calchaquí, seduce por su tranquilidad pueblerina y sus atractivos arqueológicos.
Molinos es otra población serrana fundada a mediados del siglo XVII. Las casas de adobe con tejados de tierra y su iglesia parroquial, construida en 1.639, representan dos posibles postales de este pintoresco rincón de la provincia.
Entre Angastaco y San Carlos, se extiende la Quebrada de la Flecha , un espacio de gran importancia geológica.
Encerrada entre viñedos, la Quebrada de Cafayate , impacta por su naturaleza y su arquitectura entre colonial y barroca. La Garganta del Diablo, un cañón profundo y cerrado, El Anfiteatro, una formación montañosa con gran acústica y los médanos, son algunos de los encantos naturales del lugar. También se pueden visitar las bodegas típicas de la zona.
Ya de vuelta a la ciudad de Salta y a tan sólo 66 kilómetros de ella, se puede visitar el Dique Cabra Corral . Se trata de una cita obligada para quienes gustan de los deportes náuticos, el montañismo, el rafting y las cabalgatas.
Cómo llegar: Desde Salta, en dirección sur por la ruta nacional número 68. |