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Un fin de semana único en la ruta de la Araucaria

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
En Neuquén, las araucarias crecen naturalmente desde Copahue al norte hasta San Martín de los Andes al sur, extendiéndose en mayor densidad en el departamento Aluminé. En esta zona, además, quedó transformado en piedra el vestigio de un milenario bosque de araucaria, el único fosilizado de su tipo del que se tiene registro.

En el bosque andino, la araucaria se presenta casi siempre asociada a otras especies nativas (roble, caña colihue, coihue, ñire) , por eso, es particularmente bella la presencia solitaria en su punto más oriental en Primeros Pinos, a 200 km al oeste de la ciudad de Neuquén, entre los 1.500 y 2.000 metros sobre el nivel del mar.

Para conocer en todo su esplendor al pehuén hay que recorrer un circuito con forma de triángulo, formado al norte por las rutas 13 de Primeros Pinos, al oeste la 23 que acompaña la naciente del río Aluminé y al sur-oeste por la 46 de la bellísima cuesta de Rahue.

Si arriba a la región en avión, el triángulo del pehuén puede recorrerse desde ciudad de Neuquén, Zapala o San Martín de los Andes.

Le recomendamos tomar por lo menos dos días e ingresar por una ruta y regresar por la otra (la 13 o la 46), con parada intermedia en el pueblo de Aluminé o un poco más al norte en Villa Pehuenia junto a los lagos Aluminé y Moquehue.

A 200 km al oeste de ciudad de Neuquén y a 45 de Zapala (ruta 22 y empalme de la provincial 13) aparecen los primeros gigantes.

En pocos kilómetros el viajero subirá de 1.000 a 2.000 metros en la zona conocida como La Atravezada, uno de los picos del cordón montanoso El Chachil.

Desde Zapala verá el perfil de esta formación que es más alta que la cordillera de los Andes a la misma latitud y hasta llegar a Primeros Pinos va directamente al encuentro de la alta montaña, entrando así de lleno al espíritu de la travesía.

En Primero Pinos finaliza el asfalto y continúa el camino de ripio, sinuoso con precipicios, que exige toda la prudencia del mundo para seguir casi como por una línea recta a la cordillera. Hasta Villa Pehuenia son 100 km en descenso y por medio del bosque de araucarias, bellísimo en la zona de Sainuco y Kilca donde puede comprar tortas fritas o pan casero en el almacén "Don Pedro".

Poco después de cruzar el arroyo Kilca no podrá dejar de reparar en el avance de la arena en la Pampa de Lonco Luán, donde el desierto devora la tierra. Entonces, ya tendrá ante sus ojos la cima del volcán Icalma (Chile) que anticipa que está acercándose a Villa Pehuenia. También verá la franja verde que acompaña el tramo final del río Litrán que desciende desde el norte y poco después dejará sus aguas en el lago Aluminé.

El encuentro con el lago Aluminé es inolvidable, sobre todo cuando la luz del sol recorta el perfil de las araucarias en la cima de la montaña de piedra como esculpida.

La costa más oriental de este lago es abierta, por lo que resulta encantador rodearlo por el norte, seguir en línea recta unos kilómetros hasta el pie de la cordillera donde el bosque de vuelve más tupido y asociado a otras especies nativas.

Luego de atravesar la villa turística, en pocos kilómetros el lago Moquehue no dejará de sorprenderlo con el bosque tupido que llega hasta sus mismas costas. Entonces usted ya habrá llegado al corazón mismo del bosque de araucarias, con esas ramas que se desprenden desde la copa como penachos en forma de loco carrousel.

Una vista imperdible de esta zona se tiene desde el Batea Mahuida, un volcán apagado en cuya boca se formó una laguna. Unos pocos kilómetros de tierra son necesarios ascender para llegar a este mirador natural. De la cumbre del Batea se domina hacia el oeste la naciente del río Bío Bío en una laguna y el volcán Icalma en Chile; y, a sus pies, los lagos Moquehue y Aluminé unidos por un estrecho de aguas profundas, con su forma de rinones típica de las formaciones glaciares.

La villa Pehuenia cuenta con infraestructura de servicios para alojarse en cualquier época del año, por lo que puede hacer allí una parada. Si no, recorre 50 km hacia el sur hasta Aluminé, un pueblito de no más de cinco mil habitantes.

Pehuenia y la localidad de Aluminé pueden unirse por la ruta 11 que acompaña la cordillera y permite conocer los lagos Ñorquinco y Pulmarí en un recorrido de 100 km desde Moquehue. La otra alternativa es mucho más corta y permite bordear durante 50 km al río Pulmarí desde su naciente en el lago del mismo nombre hasta el pueblo en el sur. El caudaloso río aparece y desaparece de la vista del viajero en medio de la montana rocosa que se alza a ambos lados del camino.

Este mismo tramo del río, apreciado por sus rápidos, puede recorrerlo en un gomón. En este caso puede contratar con anticipación la excursión de modo de aprovechar al máximo el fin de semana.
A unos pocos kilómetros del pueblo está localizado el bosque fósil de pehuén, así como también al peñón de Abra Ancha con grabados rupestres. A estos sitios de interés paelontológico y arqueológico se accede con guías de la zona.

Así, hemos unido Aluminé y Zapala por la ruta del norte haciendo 150 kilómetros en forma directa o un poco más si nos aventuramos hasta el Batea Mahuida. Un paisaje distinto e igualmente bello se conoce por el camino de Rahue, con la cuesta de incontables curvas y contracurvas desde cuya cima pueden verse el cono perfecto del volcán Lanín y la fumarola del volcán Villarica (Chile) los días despejados.

Rahue es un desfiladero de rocas con formas y colores que cambian según las estaciones del año. La naturaleza es generosa y puede bendecir un viaje con el vuelo de cóndores a la altura de Espinazo del Zorro o del mirador del Yao-yao, donde las arcillas moradas y el verde del cobre en la montana pintan un paisaje único en la Patagonia que alcanza los 2.839 metros.

Por la ruta de Rahue se ve de perfil el cordón del Chachil, el mismo que antes atravesamos por Primeros Pinos y Kilka.

En poco tiempo la montaña deja lugar a la meseta, que reaparece acompañada de la laguna Blanca, parada importante de los flamencos rosados que migran hacia los lagos africanos. A 25 km de Zapala está el parque nacional Laguna Blanca cuyo guardafauna puede guiarlo por la amplísima zona.

Si elige esta propuesta no olvide tener en cuenta que debe cargar combustible en Zapala, Pehuenia y Aluminé ya que no hay estaciones de servicios en las rutas sugeridas para este recorrido.
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