La excursión parte desde el balneario de Las Grutas por la tarde. Una vez más, el histórico camión de guerra se pone en marcha, pero esta vez hacia las salinas del Gualicho, localizadas a 60 kilómetros del mar.
Estas impresionantes salinas son las más grandes del país, las segundas de Sudamérica, después de las de Uyuni en Bolivia, y es la segunda depresión más grande de la Argentina , ya que están ubicadas a 72 metros bajo el nivel del mar.
Los guías explican que los bajos del Gualicho fueron un fondo marino que en la actualidad
se encuentra repleto de fósiles.
Los aventureros escuchan con atención el relato de los especialistas que trasmiten algunas de las historias y mitos que tejieron los Tehuelches y Mapuches sobre el origen del lugar.
En esta expedición, se visitan las parvas de sal de hasta medio millón de toneladas. En el lugar, se conversa con los trabajadores del lugar que cuentan sus experiencias.
La expedición finaliza con un brindis en el corazón del salar acompañado con una picada y pollo al disco bajo el firmamento colmado de estrellas. Con un telescopio, se observan los cráteres de la Luna y, con unos lentes infrarrojos, se puede ver el inmenso terreno de la salina durante la noche.
Al anochecer y luego de disfrutar esta maravillosa experiencia, se regresa a Las Grutas. |